jueves, 9 de noviembre de 2017

Mío.

Si tus costillas fuesen mías armaría una cueva,
con tu piel cubriría el techo,
haría una cobija con tu cabello,
con tu boca haría una taza,
bebería de ella todos los días en el desayuno,
la disfrutaría lento junto a tu lengua al horno para llenar mi estómago.
Al almuerzo, querría probar tus pulmones,
llenarme de tu aire, inspirar tus convicciones,
espirar tus suspiros.
Por las noches, desearía saborear tu corazón,
intacto, crudo, tan tuyo, lo quiero en mi interior,
lo quiero mío, te quiero mío.