domingo, 27 de enero de 2019

Fénix

Atravesé el largo camino que llevaba al castillo,
fueron años interminables de caminatas al sol,
se deshidrato mi piel y cayó a pedazos,
se evaporó cada lágrima contenida en mi cuerpo.

En presencia de la luna mi alma encontraba sosiego,
las cenizas que adornaban el cielo guiaban mi camino,
descansé en bancas de carbón.
me alimenté de ansias y sueños.

Una noche llegue a la puerta,
sentí la punta de mi nariz arder,
aspiré el fuego hasta sentirlo quemar mi boca,
aspiré el fuego hasta sentirlo quemar mis pulmones,
aspiré el fuego hasta ser ceniza,
fui invencible entonces,
fui un ave de fuego.